Una cosa es vestirse para salir del paso y otra vestirse para epatar. Solemos recurrir a la primera opción, ya sea por falta de tiempo, poco éxito a la hora de encontrar look o motivación. Pero como sabemos que (muy) en el fondo eres de la segunda opción, y te van los retos, te vamos a proponer uno: maquinar un look de invitada elegante y sexy a partes iguales. Para ello solo puedes recurrir a un tipo de vestido, a uno con la espalda al descubierto.