Desembolsar parte de la paga en un par de gafas de sol, no es malo: está muy equilibrado su coste por uso. Una vez dicho esto y teniendo en cuenta que la potencia de los rayos de sol está (progresivamente) aumentando; qué mejor excusa que la primavera para renovar tu par de siempre por uno con los cristales tintados. Ya no tendrás que esperar a que haga bueno para poder ponértelas; valen con y para todo.