Es una vieja historia: el pánico que nos entra justo antes de una fiesta. Pero este año es diferente, en serio. Ha llegado el vestido que mezcla los relatos góticos con los cuentos de hadas y que sube el volumen del panorama festivo hasta niveles insospechados. McQueen hizo que nadie despegara los ojos de la pasarela, el de Malena Costa apostó por propia versión en tonos pastel, y la insider de ASOS Anna ha logrado que sea un 'must' de Instagram.