El clima es manifiestamente injusto y no nos quiere a todos por igual. Mientras en algunas ciudades visten como en en una expedición al Polo Norte, y en otras están tomando un vermú en una terraza. Eso es así. Hoy hemos superado nuestras envidias hacia quienes disfrutan de un clima privilegiado, y hemos querido dedicar este artículo a esas afortunadas que pueden prescindir de las medias.