Te dieron las tantas y has tenido que madrugar para salir de viaje. Estás que muerdes y no eres persona hasta que no te llega la primera dosis de cafeína. Nada más levantarte, lo único que querías era enfundarte en tus pantalones de yoga preferidos. Y ¿por qué no? Con un poco de gracia, todo es posible. Te contamos cómo ir presentable en pantalón de chándal.