Ejercicio de lógica: el motivo por el que, aunque el tiempo cambie cada quince minutos, necesitamos comprarnos una sandalias es que, si no lo hacemos ahora, ese modelo con borlas de colores del que nos hemos enamorado por completo se agotará en nuestra talla, y cuando por fin haga veinte grados en la calle nos arrepentiremos 'forever and ever'. Partiendo de esta base, aquí tienes tres de nuestras favoritas.