El sol brilla y el termómetro sigue subiendo. Necesitamos prendas a prueba de 40º y de cascadas de aire acondicionado. Julio es el mes perfecto para no salir de la piscina y tenemos el gran reto de vestirnos cuando solo querríamos ponernos el bikini. ¡Ah! Y con unas ganas inminentes de irnos de vacaciones.