El segundo mandamiento de Instagram (el primero es nunca utilizarás el filtro Kelvin, bajo ninguna circunstancia): jamás te hagas un selfie repitiendo look. A menos que seas capaz de crear varios looks a partir de una sola prenda como por arte de magia. Y precisamente aquí te contamos cómo conseguirlo. Juega con capas diferentes, como una sudadera deportiva o apuesta por una prenda de encaje (que asome por el bajo). Si prefieres la opción más sencilla, combínalo con un bolsito de algún color intenso. Tus redes sociales te lo agradecerán.