Era la segunda vez que María Lemus y Víctor Alonso presentaban colección en una pasarela de Nueva York, pero la expectación era tan grande como la primera vez (desde luego por nuestra parte, ¡siempre tenemos ganas de ver lo que hacen!) y esta temporada nos han hecho una propuesta minimalista y súper pulida (cómo si la heroína Harajuku a la que nos tiene acostumbradas se hubiera hecho mayor). Cortes arquitectónicos, estructuras muy trabajadas y una paleta de color totalmente zen. Tampoco faltaron las señas de identidad 'made in' Maria Ke Fisherman: guiños tecno, suelas maxi, influencias de los 90 y alguna prenda de rejilla blanca. ¡Aplauso!